Maullando en Inglés. Tips para viajar en avión con gatos

“Prima, Pero ¿cómo te vas a ir ya si los gatos no han aprendido a hablar inglés? “

Me dice mi primo de 10 años absolutamente preocupado “en mi colegio me han enseñado un poco y yo se los puedo enseñar a ellos” aparte de lo tierno y lo divertido de esta escena y de la gran pregunta de si mis gatos iban a poder interactuar con sus nuevos amigos gringos, viajar con mascotas es un reto.

Tips para viajar en avión con mascotas
los bebes después del viaje

Les presento a Cleo y a Preto, una pareja dispareja que me acompaña la vida y que para mí era evidente que no se podían quedar.  Encontrar donde vivir fue muy difícil para mí, especialmente porque ellos eran parte del paquete “new Colombian roomate”, sino porque la gente tiene una concepción distinta de como los gatos son e interactúan. Ok hoy se trata de consejos sobre viajar con los niños mimados y hacer que estén bien.

Los míos son un par de gatos consentidos, Cleo tiene 7 años y Preto 1 y medio. Ella es súper tranquila y temerosa, el súper juguetón, amistoso y explorador. Mi primera preocupación al decidir mudarme era que ellos estuviesen bien, así que inicié una investigación online para saber cómo hacer su viaje lo más cómodo posible, le pregunté a amigos que habían viajado con mascotas, leí todas las páginas de las aerolíneas, llame al ICA y visité a la veterinaria de cabecera.

Después de informarme lo más que pude esto fue lo que hice:

  1. Un mes antes del viaje comencé el entrenamiento de los gatos, compré correas y los cargadores para ellos. Como son pequeños y el vuelo tenía escalas no podían viajar en bodega, sino que iban en cabina conmigo. Así que debía acostumbrarlos a usar el cargador y no estar temerosos. Todos los días les jugaba cerca de los cargadores, la comida se las puse dentro de ellos y les llené los cargadores con ropa vieja que les oliera a mí, para Preto el catnip funcionó, él era feliz entrando al cargador y saboreando el catnip. Cleo no tanto, ella simplemente no quería el cargador y punto.
  2. Este fue el cargador que compre, es aprobado por aerolineas y cabe bajo la silla.
  3. La veterinaria a la que fui se llama Pet Service queda en Medellín, Colombia. Son súper queridos y amorosos con las mascotas, además por cada servicios que prestan una parte del dinero se va para la fundación  Orca quienes con mucho corazón y  amor protegen animalitos que no tienen hogar y de ahí viene uno de mis bebes.
  4. ¡Todas las noches les ponía las correas y salía a caminar con ellos, si son gatos, no perros, pero quería que las usaran en caso de que en el aeropuerto tuviéramos que abrir los cargadores, no quería que huyeran corriendo en pleno aeropuerto asustados por todo lo que pasaba! Así que aprendí que los gatos pueden usar correas, solo debes acostumbrarlos a tiempo y asociarlo con algo divertido. De nuevo, mientras Cleo se resistía a usar la correa y caminar conmigo, Preto con un poco de motivación (su juguete favorito) caminaba mejor que cualquier perro que ustedes conozcan.Tips de viajes con gatos
  5. Valeriana para Preto, para Cleo y para mí. La parte más intensa de preparación del viaje fue la última semana, la veterinaria me recomendó darles 10 gotas diarias de valeriana para la ansiedad. ¡Así que compramos la valeriana para los tres! Esto ayudó a que ellos se tranquilizaran y no maullaran en el avión. Una ayuda extra o que puedes usar en vez de la valeria es Feliway, son hormonas que ayudan a tranquilizar a tus gatos en momentos estresantes para ellos. los puedes comprar en la veterinaria.
  6. Tres días antes del viaje tuvieron la cita con la vete, ella los revisó, los desparasitó y les puso el antipulgas. Además, emitió una carta para las autoridades migratorias certificando el estado de salud de los gatos y que además tenían microchip de identificación. Este certificado (junto con los gatos) lo tuve que llevar a las oficinas del ICA en el aeropuerto… me partió el alma el hecho que los gatos se marearon en el carro y vomitaron y al llegar allá los agentes del ICA ¡ni los miraron! Les hubieran ahorrado el viaje. En fin, ellos emiten otra carta que dice lo mismo que la de la veterinaria y los autoriza a viajar. Este certificado es válido por tres días.
  7. Planea bien el tiempo de los últimos días del viaje, para evitar andar corriendo de aquí para allá como una loca (como me pasó a mí! ) ten varias copias de estos documentos a la mano cuando hagas el check in del viaje te los van a pedir y se van a quedar con una copia.
  8. Reserva para ti y para ellos. Algunas aerolíneas como American Airlines permiten reservarles el puesto en el avión, solo permiten cierta cantidad de mascotas por avión, algunas otras no. Llama a tu aerolínea y pregunta cómo funciona para ellos, también cual es el precio del tiquete, varía según aerolínea.Tips de viajes con gatos
  9. ¿Y si se orinan? Los gatos son muy reservados, así que solo irán al baño en el guacal si se están literalmente orinando y no pueden hacer nada más. Todos recomiendan que viajen bien hidratados, pero para ser honesta mis niños a duras penas probaron agua y la comida solo al final del largo viaje de 12 horas, sufrimos mucho pensando que algo estaba mal, pero al final comieron. Así que para enfrentar el miedo a que se hicieran de las suyas en pleno avión y el resto de pasajeros te odien de cuenta del olor tuve que decidir si usar pañales de perro o tapetes. Yo opte por los tapetes, y no estoy segura que fuera la mejor opción. Simplemente lo hice porque me pareció que era más cómodo para ellos que el pañal e igual se puede descartar.  De nuevo, un mes antes del viaje comencé a poner tapetes en la arena de los gatos para que los asociaran con la arena y los usaran.
  10. El día del viaje yo parecía con bebes, tenía un bolso para ellos. Algo de comida en bolsa re-sellable, sus juguetes favoritos, varios tapetes de repuesto… lo único que no lleve fue el catnip…es mejor evitar confusiones.tips de viajes con gatos
  11. Ten en cuenta la personalidad de tu gato, como les decía mis niños son muy distintos. Preto de hecho quiso salir del guacal y explorar mientras estábamos en la escala (para lo que la correa fue muy útil, deben imaginarse la cara de la gente al ver un gato negro caminando con correa), Cleo se escondió debajo de la cobija y no quiso saber nada de nosotros hasta que le pudo el hambre.

Espero que los consejos les sean útiles, definitivamente hay cosas que nunca vi en ninguna página y que aprendí de la experiencia.  ¿Qué les ha funcionado a ustedes?

¡Saludos!

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